miércoles, 18 de noviembre de 2015

El rey Isaías



Isaías, personaje popular trinitario
Desde su trono, acomodado, siempre está presto al saludo. Difícil encontrar un día en que alguien no lo busque. Difícil también verle grave, molesto. Así es el Isaías de mi historia, no el de los textos bíblicos. Este es totalmente terrenal, jaranero, presto al juego y al dicharacho jocoso.

Poco después de ver la luz del día, por las calles de su barrio, en las cercanías de Punta Brava, se le ve, escoba en mano, aportando al esplendor de una añeja ciudad que además de ser la tercera más antigua de Cuba, se precia de su pulcritud.

¿Barrendero voluntario? ¿Custodio? ¿Auxiliar de limpieza? ¿Almacenero? De todo y de mucho más hay en el alma de este trinitario que mientras ve pasar la vida, ayuda a la felicidad de los demás, a veces hasta pedaleando en su imaginación, que no en su vida real,  por cuestiones de salud. Aún recuerda las largas distancias recorridas con su vieja-nueva bicicleta, a la que ha mimado como si fuera la joya principal de su corona.
Manos prodigiosas la de Isaías. Fotos del autor.
Pero su innegable vocación por la artesanía utilitaria brota a cada instante. Ora un cabo para un cuchillo, o un bastón para acompañar los pasos de alguien de juventud acumulada; ora un puntero para el amigo maestro, o una batuta para las bandas rítmicas escolares, salen de sus manos, bien torneadas y con adornos caprichosos, mientras desgrana risas y hasta bromas con su inseparable pelota saltarina, prendida a un elástico que a muchos nos ha hecho reaccionar, asustados.

Esas, las batutas, por necesarias, tal vez sean sus preferidas, y ni él mismo sabría decir cuántas ha hecho, como tampoco podría calcular otra cosa que no sea la satisfacción de darse, la magia de ser simple y llanamente Isaías.
(Publicado originalmente en www.radiotrinidad.cu )

lunes, 7 de septiembre de 2015

A Pedrito González, con amor




Pedrito González, en la inauguración de la Escuela de Oficios de la Oficina del Conservador de Trinidad. Fotos del autor.
Pedrito González, el trovador de la ciudad, partió hacia la eternidad un día como hoy un año atrás. Mas su recuerdo perdura junto a su voz y sus canciones, esas que hacen a su amada Trinidad centro de su alma. Cerca del mar y del monte, o Cerca del monte y del mar, como se prefiera ver, él estaba encantadocon su terruño y sus gentes amables, cariñosas, distinguidas.

Le recuerdo desde su entrañable Dúo Escambray y sus avatares por escalar los difíciles peldaños de la fama y la popularidad, no por vanidad, que le era ajena, sino por darse a conocer y que esta, la Tercera villa fundada por los españoles en Cuba, siguiera brillando con sus cinco siglos de existencia a cuestas.

Le recuerdo en los primeros años de Radio Trinidad, dispuesto a colaborar, encantado con esa posibilidad de que la ciudad volviera a tener una estación radial, y que por sus ondas se pudiera difundir lo más importante de su quehacer socioeconómico y su rica cultura viajara, a través del éter, hacia oídos receptivos, incluso más allá de las fronteras cubanas.

Sí, porque la emisora, en su primera etapa (al igual que sucede hoy día), disponía de un transmisor de Amplitud Modulada (AM), y los reportes del Caribe y Suramérica llegaban a montones, para todos los programas, incluyendo su Trovadores Siempre, espacio que perdura y sigue transmitiendo esta Radio Trinidad que le acogió y mantiene viva su memoria y legado.

Presente está todavía Pedrito en su empeño de dotar al municipio de un Estudio de grabaciones que con esfuerzos propios, consiguió activar para acoger a figuras noveles de la música. Sus frutos andan por el mundo en CD de muy buena factura, aunque ya el Estudio no exista.

Hace un año ya que su corazón dejó de latir y la noticia nos embargó de tristeza. Casi todos le lloramos como al hermano imprescindible, el amigo fiel y cariñoso que siempre fue, preocupado hasta la saciedad por la salud de la planta radial y por la salud de quienes hacemos radio al centro sur de Cuba. Y siempre risueño, como si nada le estuviera sucediendo.

Así era Pedrito González, ese que seguimos escuchando junto a su compañero José Ferrer, con temas antológicos como Guitarra Mía, Cerca del Mar y del Monte, Cerca del Monte y del Mar, Trinidad, mi patrimonio universal, y otros tantos que compusieran casi mano a mano al calor de las Semanas de Cultura y de cuanto acontecimiento reclamara su presencia por la UNEAC, Cultura, y hasta por el más pequeño pero no insignificante momento de Radio Trinidad, cuando compartíamos realidades y sueños.

Hablo de Pedrito y me parece estarlo viendo. Le converso, escucho su voz cristalina y su risa contagiosa. Entonces, Pedrito no se ha ido. Sigue con nosotros. Seguirá en esta ciudad encantada, en su hermoso valle, sus altas montañas, sus lindas playas, sus costumbres y tradiciones.

martes, 1 de septiembre de 2015

Hoy, ¡a las aulas!



Arranca el curso escolar 2015-2016

Amanece en Trinidad de Cuba con un sol radiante. Es una linda mañana para ir a la escuela. Las calles se han llenado de niños y jóvenes quienes, acompañados de sus familiares, han querido llegar los primeros. Imagino que otro tanto sucede en cada sitio de la geografía trinitaria, incluyendo aquellas áreas intrincadas o de difícil acceso, comprendidas dentro de lo que se conoce como Plan Turquino.

Y es que hoy no es un día cualquiera del año. Arranca oficialmente el curso escolar 2015-2016 en la ciudad Museo del Caribe y sus alrededores, y miles de escolares inundan predios docentes en todos los niveles de enseñanza.


¿Cuántas anécdotas se desgranarán este primero de septiembre? De seguro, las experiencias de la etapa vacacional veraniega ocuparán sitio prominente en las conversaciones tanto como las expectativas ante la etapa que se abre para cada cual, mucho más si se comienza el nivel secundario o el preuniversitario, o si en este último se está a punto de decidir el futuro profesional.


Las familias no se han quedado atrás en ocupaciones hogareñas. Las costureras han tenido mucho ajetreo por estos días, ajustando tallas de los uniformes, buscando soluciones para quienes han ganado algunas libritas o tratando de alargar un poquito más sayas y pantalones porque ya es ostensible el estirón propio de la adolescencia.


Es un bonito día en Trinidad de Cuba. Pero lo mejor está por venir, después de matutinos y vespertinos especiales, en los cuales se presentan a maestros y profesores, se anuncian los objetivos del curso, y se informan los horarios de clases.

Queda por delante todo un curso para aprender, adentrarse en los secretos de la vida, explorar en las más diversas áreas del conocimiento y obtener buenas notas, pero sobre todo para prepararse para el futuro.

lunes, 31 de agosto de 2015

El curso escolar que llega


Cuba se alista para el curso escolar 2015-2016

Fotos: PL y del autor.


Este martes, Trinidad amanecerá con un rostro diferente, solo comparable al de cada arrancada de septiembre. Unos estrenan nuevos uniformes; otros retoman los utilizados en el año precedente. De seguro habrá hasta llanto en los más pequeñines, si por vez primera se separan de sus padres y abuelos. Pero también alegría, mucha alegría multiplicada en cada escuela cubana. Es el nuevo curso escolar 2015-2016 que toca a las puertas de una ciudad encantada, con algo más de 500 años de historia, y que prepara a sus retoños para la vida.

En días anteriores, un breve recorrido por esta ciudad, declarada por la UNESCO como Patrimonio Cultural de la Humanidad, me demostró que los preparativos avanzaban y maestros y profesores, con apoyo de la comunidad, daban sus últimos toques al mobiliario escolar y contribuían a organizar, mientras en los hogares, la familia se encargaba de algo tan necesario como forrar libros y libretas y acondicionar las mochilas.
Círculo Infantil Tierno Amanecer. Las iniciativas se acrecientan
 
He visto a muchas personas limpiando y embelleciendo los alrededores de las escuelas, reactivando sus jardines y poniéndolo todo a punto para que al amanecer del martes, esos centros luzcan sus mejores galas en un día que se augura de fiesta.

Un buen ejemplo es mi antigua escuela primaria Marcelo Salado Lastra, en las cercanías del Hospital General de Trinidad. Vi muchas manos eliminando malezas, machete en mano, y otros, con rastrillos, dejándolo todo limpio. Otros se encargaban de revisar el mobiliario de las aulas y corregir cualquier defecto de sillas y mesas utilizadas durante muchísimos años.

Si la provincia espirituana, de conjunto, tendrá esta vez una matrícula superior al del curso precedente, de seguro en Trinidad sucederá otro tanto. Eso demanda mayor personal docente. Se incorporan maestros recién egresados de las aulas universitarias, y otros, en formación, también apoyarán.

Educar a los niños desde edades tempranas en el amor a la naturaleza.
Atrás han quedado las vacaciones de casi dos meses, en las que se desplegaron diversas iniciativas a favor del sano esparcimiento tanto en la ciudad como en las playas de la costa sur, en ríos y otras zonas de baño, el Palacio de Pioneros “28 de enero”, y en todos los Consejos Populares, incluidos los del Plan Turquino.

Ahora, tendremos varios meses de entrega en los que estudiar será la palabra de orden. Solo así se consigue abrirse paso en la vida. Estudiar, aprender más que aprobar, debe ser la máxima de cada escolar. 

Para quienes llegan a grados terminales, y sobre todo para los que ingresan en el Pre Universitario, vaya el recordatorio de qué significa ese nivel, y el deseo de que todo les vaya bien.

¡Bienvenido a Trinidad de Cuba  el curso escolar 2015-2016, fragua de hombres y mujeres de bien!